Querido tío Ramón,
Hoy hace un año que te marchaste, que nos dejaste, un año en el que han pasado muchas cosas y en el que hemos tenido la oportunidad de conocerte mejor a través de tus mundos y de tus gentes.
Un año intenso, que ha pasado muy deprisa, lleno de movilizaciones y de acontecimientos a nivel nacional e internacional de todo tipo (políticos, económicos, sociales y medioambientales) y también familiares y festivos, y donde siempre nos hemos acordado mucho de ti.
Un año en el que la situación en el mundo, en Europa y en España no deja a nadie indiferente y, sin duda, hubiera sido un lujo seguir teniéndote entre nosotros para poder preguntarte sobre tu visión de todo lo que está ocurriendo y seguir escuchando tus palabras siempre sosegadas, inteligentes y divertidas.
Un año en el que hubieras disfrutado un montón con toda la organización, actuaciones y asambleas del 15M. Un año en el que una gran parte de la sociedad empieza por fin a cuestionarse muchas cosas y a levantarse.
Un año en el que también nos ha dejado el tío Joselu, sin casi darnos tiempo a asimilarlo ni a despedirnos y a quien también vamos a echar mucho de menos.
Querido tío Ramón, seguimos teniéndote muy presente porque además es ilusionante ver cómo sigues ahí, en tanto sitios y en tantas gentes.

